A lo que iba, en una de mis visitas a Lush me entregaron una muestra de la mascarilla fresca La Verdad Sagrada. Yo nunca había utilizado estas mascarillas porque, como os he dicho, no me es fácil encontrar un tiempo de relax. Me dijeron que, si no iba a poder utilizarla ese mismo día, la guardase en la nevera, y eso hice. Casi dos semanas después me acordé que estaba apunto de caducar la mascarilla y no había podido utilizarla, así que un sábado por la mañana, mientras la pequeña dormía una pequeña siesta, el mediano dibujaba un poco y el mayor estaba con su padre en las clases de tenis, decidí usarla antes que tener que tirarla.
Antes de aplicarla hay que limpiar y secar la piel. Luego extender la mascarilla por el rostro, evitando el contorno de ojos y los labios. Dejar actuar diez minutitos y retirarla, primero en secto y los restos que queden con un poco de agua templada. Finalmente, una vez retirada la mascarilla, hay que aplicar la crema hidratante que estés utilizando.

El precio del bote de 75 gramos es de 8,75 euros. Además, en Lush si juntas cinco botes negros y los llevas a la tienda te regalan una nueva mascarilla fresca, en su línea de sostenibilidad y reciclaje.
Pero ésta no es la única mascarilla fresca que tienen en Lush, sino que hay para todos los gustos. Entre las mascarillas frescas que cuentan están Anti-Catástrofe (calmente, para pieles sensibles); Miel por la Cara (desintoxicante); BB Seaweed (refrescante, especialmente destinada a los hombres antes del afeitado); La Amorosa (exfoliante); Ayesha (rejuvenecedora, con efecto mini lifting); Terminator Cosmético (antigranos); Oatifix (nutritiva); y CupCake (antiacné).
¿Habéis probado vosotros alguna mascarilla fresca de Lush? ¿Qué os han parecido? ¿Cuál os apetecería probar?
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Deja aquí tus comentarios. Me encantará leerlos!!!